Fresa, nombre común de una planta herbácea vivaz de porte bajo de un género de la familia de las Rosáceas (Rosaceae), de nombre científico Fragaria vesca, y del fruto comestible que produce.

También denominada fresilla, por su diminuto tamaño ó fresa del bosque atendiendo a su origen como fruto silvestre que nace entre la maleza en las laderas montañosas. Hoy en día, sin embargo, las comercializadas son fresas de cultivo intensivo que con la ayuda de invernaderos consiguen tener presencia todo el año en el mercado español.

Fruto de muy escaso tamaño, en forma redondeada o cónica y color rojo brillante. Su pulpa es mantecosa, deshaciéndose en la boca a la más mínima presión, con un sabor extremadamente dulce. Pero lo que más caracteriza a la fresa es su aroma intenso, capaz de impregnar con su perfume penetrante, varios metros a la redonda.

 
 
  Todas las fresas cultivadas se obtuvieron a partir de cuatro especies principales. La primera de ellas, la fresa silvestre o de bosque, es una especie frágil nativa de las montañas de América y las Antillas. La fresa escarlata o fresa de Virginia es nativa del este de América del Norte y se introdujo en Europa durante el siglo XVII. La fresa de playa o fresa de Chile procede de las regiones montañosas del hemisferio occidental. La última especie se parece a la fresa silvestre, común en Europa central, dio origen por hibridación a las variedades europeas de frutos más gruesos llamados fresones.

 
 
  La fresa es nativa de las regiones templadas de todo el mundo y se cultiva en grandes cantidades, tanto con fines comerciales como por parte de horticultores aficionados.

La fresa de Aranjuez ha alcanzado una justa fama nacional, pues es superior a todas en aroma y gusto.

 
 
  En zonas frías, las fresas suelen plantarse al principio de la primavera, y a mediados de verano o más tarde en los lugares más calurosos. Las plantas forman el fruto en la primavera del año siguiente.

Hay variedades que producen en otoño una segunda cosecha de frutos más pequeños.

 
 
 
Reina de los Valles
 
La variedad predominante en el mercado español.
Frutos diminutos de color rojo blanquecino a rojo brillante. Pulpa suculenta y gustosa de sabor dulce.
En la mayoría de los casos muy aromática.
Textura tierna y delicada que confiere a los frutos un alto grado de perecimiento.
 

 
 
  Es un fruto que alcanza gran cotización, por este motivo se suelen comercializar en tarrinas de 100 o 125 gramos. Los gastos de producción y recolección son muy altos ya que, requieren mucha mano de obra y por otra parte su corta duración conlleva la necesaria puesta en los mercados a las pocas horas de su recolección.

El calor, el transporte y la humedad son sus mayores enemigos, deteriorándose con suma facilidad debido a su estructura delicada, tierna y poco consistente.

Normalmente las fresas comercializadas en España provienen básicamente de zonas productoras relativamente cercanas a los mercados donde se venden.

 
 
  Las fresas se consumen al natural, con zumo de naranja, espolvoreadas con azúcar o con nata.

Se emplean también para adornar tartas y helados. Con ellas se hacen jaleas, batidos y mermeladas.

Por sus buenas propiedades, junto con la frambuesa y la uva, es una fruta de consumo recomendado. Algunos opinan que debería estar incluida en el menú de todos los hospitales.

 
 
  Las fresas contienen celulosa, ácido cítrico, mático, oxálico y salicílico. También es rica en minerales como hierro, sodio, magnesio, calcio, zinc, yodo, entre otros.

Son destacables su propiedades vitamínicas por su contenido en caroteno, vitaminas B, C, y E.

Valor energético y nutritivo de 100 gramos de Fresa:

Kilojulios 113   Vitamina B3 540 µgr
Kilocalorías 27   Vitamina C 55 mgr
Proteínas 1 gr   Vitamina E 0,23 mgr
Grasas 0,6 gr   Calcio (Ca) 21,5 µgr
H. de Carbono 5,5 gr   Fòsforo (P) 26 µgr
Fibra mineral 1,6 gr   Hierro (Fe) 0,45 µgr
Caroteno 3 µgr   Magnesio (Mg) 13,3 µgr
Vitamina B1 30 µgr   Zinc (Zn) 0,22 µgr
Vitamina B2 40 µgr   Yodo (I) 0,5 µgr
Vitamina B6 60 µgr   Potasio (K) 156 µgr

 
 
  Contiene gran cantidad de ácidos orgánicos y vitamina C, sustancias minerales y azúcares por lo que es muy apreciado por su sabor y sus aplicaciones en medicina.

El poder antioxidante de la fresa es incomparable al de cualquier otra fruta. En relación al peso, es la fruta que contiene mayor cantidad de caroteno, vitamina C y vitamina E. Su consumo es recomendable para prevenir el cáncer.

El consumo regular de fresas ayuda a tratar a las personas con la tensión alta. También es recomendable su consumo a las personas que sufren de artritis, reumatismo o gota, puesto que la fresa ayuda al cuerpo a eliminar los excesos de ácido úrico.

Se ha empleado el consumo de fresas para combatir las lombrices infantiles.

En la medicina natural se empleaba para limpiar el aparato digestivo.

 
Las fresas contienen xilitol, un edulcorante que se usa habitualmente para prevenir las caries dentales.

Un mito popular defiende que la fresa debe ser evitada por las personas que padezcan artritis por su acidez. La realidad no puede estar mas alejada de esta creencia. Linnaeus, el gran botánico sueco, recomendaba la fresa como una cura perfecta para la artritis, la gota y el reumatismo. El mismo se curó de gota tras someterse a una dieta de fresas. La explicación estriba en la capacidad de esta fruta para ayudar al cuerpo a eliminar el exceso de ácido úrico.

Cuando científicos norteamericanos se pusieron a medir el poder antioxidante de 12 frutas comúnmente consumidas, comprobaron que, en una relación gramo a gramo, la fresa se lleva la palma por lo que a contenidos de vitamina C, vitamina E y beta carotenos se refiere, los tres antioxidantes por excelencia.

La fresa se debe lavar rápidamente y en el momento de su consumo.

Si se tiene la oportunidad de elegir, no necesariamente son mejores las piezas más grandes, sino las más rojas, brillantes y firmes.